Tengo a Hugo de maestro, su voz resuena en mi alma
con mil suspiros de noble poeta en lo más alto del firmamento,
como truenos que estremecen a un niño indefenso
que levanta la cabeza al ver al guía recibir su eterna palma
con ojos tristes y sollozos pero con un corazón contento.
He aprendido en la vida un poco, del maestro sus ideales
y mas del cielo un don he recibido, la nobleza de mi ser
contentarme ahora por mis logros es un porvenir
mi corazón ahora clama el amor de una hermosa mujer
Tatiana es su lindo nombre, ella calma todos mis raudales
Tengo la mirada de un niño feliz que golpea su juguete
mientras me leen una fábula azul del bosque temeroso.
Soy aquel pequeño que corre cuando le persigue su madre
para increparle una inocente travesura de reventar un cohete
instalado debajo de la silla de un visitante chinchoso
No quiero terminar estos versos así por así
sin casi nada que decir ni agregar de mi maestro,
lo que mis versos dicen es que niña, mi NiNia tAtY
eres la rosa dulce de un jardín colgante
y yo soy aquella gota de rocío que se posa sobre ti
domingo, 6 de abril de 2008
Un pequeño solitario
De niño crecí bajo la tutela de mi abuelita María
y yo a ella le cantaba una que otra canción de antaño
deletreando esos versos hermosos y tristes
pero ella con una ternura infinita siempre se reía
como si no lo hubiera hecho ya por tantos años.
Mi madre se iba lejos, cruzando la orilla del río
a trabajar, cada mañana cada día cada tarde
y yo me quedaba solo, llorando a veces,
cuando sentía en mi alma un vacío
de no tener a mi madre, de no haber tenido un padre.
Para esperar a mi madre, al caer de la tarde
a veces me paraba cerca al portal de la casa a mirar el camino
y creo que muchas veces oí su voz no se de dónde
cantar para mí una alegre canción del destino
con gran orgullo ante todos era el objeto de su alarde.
¡Oh, niñez solitaria! Eres el tesoro de un bárbaro generoso
que al regresar de su pericia de la mar reparte su fortuna.
Quiero ser el niño aquel que mira el cielo en busca de un dibujo;
correr con mi perro, jugar con el gato, coger una tuna,
inventando cada día un final largo, feliz y grandioso.
y yo a ella le cantaba una que otra canción de antaño
deletreando esos versos hermosos y tristes
pero ella con una ternura infinita siempre se reía
como si no lo hubiera hecho ya por tantos años.
Mi madre se iba lejos, cruzando la orilla del río
a trabajar, cada mañana cada día cada tarde
y yo me quedaba solo, llorando a veces,
cuando sentía en mi alma un vacío
de no tener a mi madre, de no haber tenido un padre.
Para esperar a mi madre, al caer de la tarde
a veces me paraba cerca al portal de la casa a mirar el camino
y creo que muchas veces oí su voz no se de dónde
cantar para mí una alegre canción del destino
con gran orgullo ante todos era el objeto de su alarde.
¡Oh, niñez solitaria! Eres el tesoro de un bárbaro generoso
que al regresar de su pericia de la mar reparte su fortuna.
Quiero ser el niño aquel que mira el cielo en busca de un dibujo;
correr con mi perro, jugar con el gato, coger una tuna,
inventando cada día un final largo, feliz y grandioso.
Sin Cesar
Contigo me hice una grande ilusión
busqué y rebusqué sin cesar tu amor
con la misma firme esperanza con que Colón
explorando un mar que no conocía,
descubrió América una alegre mañana de sol...
Aquellos días en que te frecuenté imaginariamente,
me decías que por naturaleza eras melancólica
pero yo fui un loco soñador figurándose poeta
y te reías de mi verso florido y espontáneo
sintiéndote feliz, y yo era feliz a tu lado juntamente
Una vez hace mucho tiempo nos cruzamos una mirada
me atisbaste, yo te atisbé también
¡Oh, eso bastaba para la eternidad!
Y no se porqué a través de aquellos profundos ojos tuyos
creí ver la sima estrellada de una noche de noviembre
Desde entonces viví con más entusiasmo,
todo me alegraba, aún el canto de los pájaros,
la risa de los niños, el aroma de las flores,
la conversación con los amigos y el buen vino;
nada me cansaba, ni el paseo por los parques ni el estudio
ni los ejercicios matinales ni el sol de verano;
hasta encontraba interesante la lectura de Víctor Hugo,
soñaba y pensaba con "Las Contemplaciones",
meditaba y lloraba con "Los Miserables":
me figuraba ser un Marius amando a su Cosette.
En fin, era un loco perdido de amor...
Invente mil formas de atrapar tu corazón,
y yo, un hábil trebejista como tú,
buscaba con las manos cogidas al rostro la jugada magistral
de un jaque mate lleno de belleza
pero ignoraba que la batalla no era sólo mía,
y que otro ya había ganado antes que yo.
Contigo me hice una grande ilusión
busqué y rebusqué sin cesar tu amor
con la misma firme esperanza con que Colón
explorando un mar que no conocía,
descubrió un nuevo mundo una mañana de sol;
¡Oh, cuánto daría por besarte de nuevo!
y rozar mis labios hechos fuego con tus mejillas en flor
¡Si tuviera el Perú en mi bolsillo lo daría todo!
Más sólo tengo un corazón sincero que te lo entrego
con profunda admiración, con profundo amor.
busqué y rebusqué sin cesar tu amor
con la misma firme esperanza con que Colón
explorando un mar que no conocía,
descubrió América una alegre mañana de sol...
Aquellos días en que te frecuenté imaginariamente,
me decías que por naturaleza eras melancólica
pero yo fui un loco soñador figurándose poeta
y te reías de mi verso florido y espontáneo
sintiéndote feliz, y yo era feliz a tu lado juntamente
Una vez hace mucho tiempo nos cruzamos una mirada
me atisbaste, yo te atisbé también
¡Oh, eso bastaba para la eternidad!
Y no se porqué a través de aquellos profundos ojos tuyos
creí ver la sima estrellada de una noche de noviembre
Desde entonces viví con más entusiasmo,
todo me alegraba, aún el canto de los pájaros,
la risa de los niños, el aroma de las flores,
la conversación con los amigos y el buen vino;
nada me cansaba, ni el paseo por los parques ni el estudio
ni los ejercicios matinales ni el sol de verano;
hasta encontraba interesante la lectura de Víctor Hugo,
soñaba y pensaba con "Las Contemplaciones",
meditaba y lloraba con "Los Miserables":
me figuraba ser un Marius amando a su Cosette.
En fin, era un loco perdido de amor...
Invente mil formas de atrapar tu corazón,
y yo, un hábil trebejista como tú,
buscaba con las manos cogidas al rostro la jugada magistral
de un jaque mate lleno de belleza
pero ignoraba que la batalla no era sólo mía,
y que otro ya había ganado antes que yo.
Contigo me hice una grande ilusión
busqué y rebusqué sin cesar tu amor
con la misma firme esperanza con que Colón
explorando un mar que no conocía,
descubrió un nuevo mundo una mañana de sol;
¡Oh, cuánto daría por besarte de nuevo!
y rozar mis labios hechos fuego con tus mejillas en flor
¡Si tuviera el Perú en mi bolsillo lo daría todo!
Más sólo tengo un corazón sincero que te lo entrego
con profunda admiración, con profundo amor.
Celos
Cuando canta un pájaro en el tejado de tu casa...
tengo celos,
quisiera yo cantar con mi guitarra para ti....
Cuando acaricias la cabecita frágil de tu mascota...
tengo celos,
quisera ser un animalito juguetón y de tu agrado para sentir tus suaves manos ...
Cuando un niño o un anciano te dan las "gracias" por nada y te sonrojas...
tengo celos,
quisiera darte siempre las gracias por ser como eres...
Cuando coges las flores para disfrutar de sus perfumes...
tengo celos,
quisiera ser aquel labrador que las cuido para ti....
Cuando duermes y un ángel esta cuidando de ti...
tengo celos,
quisiera estar yo ahí en lugar de aquel para verter soñar...
tengo celos,
quisiera yo cantar con mi guitarra para ti....
Cuando acaricias la cabecita frágil de tu mascota...
tengo celos,
quisera ser un animalito juguetón y de tu agrado para sentir tus suaves manos ...
Cuando un niño o un anciano te dan las "gracias" por nada y te sonrojas...
tengo celos,
quisiera darte siempre las gracias por ser como eres...
Cuando coges las flores para disfrutar de sus perfumes...
tengo celos,
quisiera ser aquel labrador que las cuido para ti....
Cuando duermes y un ángel esta cuidando de ti...
tengo celos,
quisiera estar yo ahí en lugar de aquel para verter soñar...
Caminata
He caminado solo esta tarde
cabizbajo, pálido, bohemio
buscando conversar con la naturaleza
inquiriendo consejo, enseñanza, premio
pero este ocaso enmudece la maleza
y mi herido corazón me arde.
He escalado la inmensa montaña azul,
el agreste camino me ha cansado
he visto flores
campos abiertos, abismos, verdores
y un frondoso árbol de abedul.
He caminado solo esta tarde
componiendo el más sublime soliloquio
discursando a mi soledad
cabizbajo, pálido, bohemio.
cabizbajo, pálido, bohemio
buscando conversar con la naturaleza
inquiriendo consejo, enseñanza, premio
pero este ocaso enmudece la maleza
y mi herido corazón me arde.
He escalado la inmensa montaña azul,
el agreste camino me ha cansado
he visto flores
campos abiertos, abismos, verdores
y un frondoso árbol de abedul.
He caminado solo esta tarde
componiendo el más sublime soliloquio
discursando a mi soledad
cabizbajo, pálido, bohemio.
Una rosa para la más hermosa
Para tatiana
Al amanecer, un día de lluvia, saldré al campo
llevaré conmigo en la vieja bolsita aquella semilla de rosal
que un anciano mendigo una vez me obsequió.
Caminaré pensativo hasta llegar a lo más alto de la colina;
una vez allí, todo empapado, cavaré un pequeño hoyo
y depositaré con cuidado aquella diminuta semilla
Todos los días, al atardecer, me iré a visitarla
llevaré una alforja de agua y un afilado cuchillo:
el agua su sed calmará,
el cuchillo de la mala hierba la librará.
Y cuando haya nacido la primera rosa,
la arrancaré con asombroso cuidado
y volveré feliz por el camino y en mis manos aquel regalo
hasta llegar a la puertita de tu dulce hogar
donde llamaré a suaves golpecitos y saldrás tú
y con el permiso de Dios te la entregaré
mientras en lo más alto los ángeles observarán
a la más hermosa de las creaciones
inhalar el perfume delicioso de una preciosa rosa…
Al amanecer, un día de lluvia, saldré al campo
llevaré conmigo en la vieja bolsita aquella semilla de rosal
que un anciano mendigo una vez me obsequió.
Caminaré pensativo hasta llegar a lo más alto de la colina;
una vez allí, todo empapado, cavaré un pequeño hoyo
y depositaré con cuidado aquella diminuta semilla
Todos los días, al atardecer, me iré a visitarla
llevaré una alforja de agua y un afilado cuchillo:
el agua su sed calmará,
el cuchillo de la mala hierba la librará.
Y cuando haya nacido la primera rosa,
la arrancaré con asombroso cuidado
y volveré feliz por el camino y en mis manos aquel regalo
hasta llegar a la puertita de tu dulce hogar
donde llamaré a suaves golpecitos y saldrás tú
y con el permiso de Dios te la entregaré
mientras en lo más alto los ángeles observarán
a la más hermosa de las creaciones
inhalar el perfume delicioso de una preciosa rosa…
sábado, 5 de abril de 2008
Escapadas de clase
Una noche me escape de clases del curso de Programación como tantas veces lo hacía los fines de semana para ir a una cabina de internet. No es que las clases de aspnet hayan sido aburridas, de hecho el instructor tenia una gran reputacion de ser un excelente docente y su hoja de vida incluía una larga lista de certificaciones Microsoft. Yo salía porque quería encontrarme con ella. Ella, esta palabra es todo lo que yo podría aspirar en un mundo de ensueño. 'Ella' representaba todo mi mundo, todo mi pensamiento, toda mi ilusión. Aún recuerdo el día que la conocí, ella estaba tan hermosa con ese vestido largo como la Floricienta, con ese cabello rebelde domado con una evilla serena y una bincha blanca que adornaba esa frente de una verdadera princesa. Si nos hubieran visto desde lejos, hubieran mirado a la bella y a la bestia.
Pero ahora yo estaba en otra ciudad, y el único medio para poder conversar con ella era el Messenger.
La esperaba, pues sabía que en algun momento se iba a conectar. Mientras tanto me ponía a oir un poco de música, y no venía nada mal esa canción de moda que sonaba a cada instante, la de Reik y que no paraba de cantantarlo en mi mente para que nadie me oyera....
Pero ahora yo estaba en otra ciudad, y el único medio para poder conversar con ella era el Messenger.
La esperaba, pues sabía que en algun momento se iba a conectar. Mientras tanto me ponía a oir un poco de música, y no venía nada mal esa canción de moda que sonaba a cada instante, la de Reik y que no paraba de cantantarlo en mi mente para que nadie me oyera....
Yo quisiera ser ése por quien tú te desvelas y te desesperas
Yo quisiera ser tu llanto... ése que viene de tus sentimientos
Yo quisiera ser ése por quien tu despertaras ilusionada
Yo quisiera que vivieras de mí siempre enamorada
Pero no vino, no se conecto. Sin sentirme triste, la escribi diciendole que la esperé, que la extrañaba, y que mañana volvería como siempre. Regresé tarareando esa canción, caminando por la vereda de la calle, mientras la llovizna de verano me empapaba el rostro y la ropa.
Esa semana no volvió a entrar, pero yo me escape de clases cada noche, sin pensar mucho en la nota que me pondrían(al final aprobé porque el profe era mi pata... mentira!! saque buenas notas, preguntenle al chino Wong. Fue mi compañero de examen, ya que los examenes eran a dúo), y sólo en mi mente estaba aquel día en que la conocí, el sonido de su voz, la sencillez de su mirada, la suavidad de su ser; y me conectaba a internet a esperarla.
La otra semana ella entró casi todos los días. Y yo me fugué de clases como siempre para encontrarla en el Messenger.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)